Por qué Kinaesthetics no es un curso sobre técnicas para levantar cargas


Este verano tuve la suerte de participar de un curso inicial de Kinaesthetics.

Al terminar, quería escribir algo explicando lo que fue para mi. En principio quería escribir sobre el error al que puede caer alguien, al ir al curso esperando unas técnicas concretas para levantar pesos, porque este curso no va sobre eso. Podría hablar sobre muchos aspectos que trabajamos durante el curso y que lo importante es tener unas herramientas y ser creativos a la hora de hacer un movimiento en común, o sobre la importancia de no hacer esfuerzos de más, "¡¡el levantar se va a acabar!!". Pero, lo que más me impresionó fue cuando hacía de usuario, de persona afectada, de "carga", de carga muy pesada.

Actualmente estoy en los 115 kilos, por lo que acudía al curso con algo de miedo, ya que no quería dañar a nadie en el curso, porque me imaginaba que las prácticas serían entre nosotros y ese miedo me hacía vivenciar el curso con estrés y preocupación.

Hasta que una compañera del curso, de veintipocos años y unos cincuenta kilos, fue capaz de cambiarme de una silla a otra que tenía al lado. La sensación de ser una pluma, de que ella me podía mover con calma, sin sufrir, echando unas risas, fue un alivio. En ese momento me sentí muy cercano a esa desconocida, me sentí acompañado, aliviado..., me sentí muy bien. Además, sentí cómo se movía conmigo, como los dos cuerpos, con sus pesos, sus movimientos, sus giros..., mediante un diálogo conseguíamos entre los dos hacer la tarea, cambiarme de silla. Hubo un momento que me encontraba sentado en sus rodillas y me sentía como un niño pequeño con su mami, ¡genial!

A partir de entonces, disfrute más del curso, fui más consciente de lo que significa el movimiento y al mismo tiempo, trabajando toda una vida en la atención a las personas con necesidades de apoyo, creo que desde una visión muy sensible de sus necesidades, me di cuenta lo "mal" que lo había hecho siempre. Este curso me ha cambiado la perspectiva sobre mi práctica.

Para mi, lo más importante del curso es QUÉ enseñas al otro cuando haces una trasferencia con el típico "1, 2, 3 y... ¡ya!", o si la haces pensando en crear un diálogo mediante el movimiento. Ahora, con las herramientas y la vivencia del curso, me toca explorar.
GRACIAS!!!

Autor: Unai Zubillaga Otegi. Educador social y Auxiliar de educación.

Una experiencia en el cole y otra con un caso de Alzheimer


Soy Raquel, maestra de educación especial, del CEE “Virgen de la Esperanza” de Yecla (Murcia). Realicé en Julio de 2016 el "Curso Inicial de Kinaesthetics en los cuidados asistenciales". Me he lanzado a escribir en el blog, para poder compartir con vosotros cómo me está ayudando a nivel profesional y personal. 

Kinaesthetics me está aportando nuevas herramientas en mi trabajo, en el cole, con los niños con graves afectaciones motoras. Sobre todo, me está enseñado a ser  consciente de las posibilidades del movimiento, a percibirlo, estudiarlo, conocer la riqueza de los movimientos y cargas de peso, poder acompañar (¡que no transportar!), a nuestros usuarios en las transferencias, los desplazamientos, los cambios posturales… poder ayudarles  a sentir y ser conscientes de su cuerpo y del movimiento del mismo. 

Para mi ha sido y está siendo, muy gratificante haber realizado el curso, porque con sólo ese cambio de mirada, siendo realmente conscientes de lo que estamos haciendo con el movimiento a nivel corporal, podemos ayudar a nuestros usuarios a participar, sentir, crear, aportar, compartir y aprender del movimiento corporalmente con cada acción. Pero no sólo ellos son los favorecidos, sino también nosotros, como profesionales, podemos enriquecernos: es un intercambio y un baile de dos cuerpos a través de la escucha del otro en cada movimiento.

Desde que terminé el curso, he intentado aplicar estas herramientas en mi trabajo, junto con las de Basale Stimulation®, un concepto que me tiene también absolutamente enamorada y que junto a Kinaesthetics,  para mi, forman un tándem perfecto, se complementan el uno al otro.  

A nivel personal también ha sido muy enriquecedor, sobre todo cuando este verano pude utilizar herramientas de Kinaesthetics con la madre de una buena amiga de la universidad, que estaba sin ver siete años; es de Cádiz. Yo iba mucho a su casa a pasar los fines de semana y… en fin, que tengo mucha amistad con toda la familia, es como mi segunda familia. Este verano, aprovechando que iba para esa zona, fui a verlos. La madre tiene Alzheimer y le ha afectado a la parte motórica y al habla. Gracias a  la formación en Basale Stimulation® y Kinaesthetics, pude ofrecer a la familia herramientas para ayudar a la madre a orientarse corporalmente, siendo capaz de realizar las transferencias y cambios de posición, acompañándola, a través de la escucha, y reforzando  lo que ella es capaz de hacer. Pudimos comunicarnos con su nuevo lenguaje, sin usar las palabras, a través del movimiento, a través del contacto y de  la escucha, en cada gesto, en cada tensión, en cada carga de peso, en cada articulación… Pero este diálogo a dos, es de igual a igual, las dos colaboramos, nos adaptamos, nos escuchamos y fuimos conscientes del movimiento y de nuestros cuerpos.

Ahora ella no tiene lenguaje verbal, pero tiene otra manera de comunicar, y si somos capaces de escucharla y responderle en su necesidad y en su capacidad, ella puede ser partícipe de su vida, puede aprender, colaborar, estar presente, activa con su cuerpo, en ese movimiento. La verdad que fue una experiencia preciosa, se quedaron encantados, al igual que yo. Es fantástico cómo puede llegar a cambiar una vivencia con el cambio de mirada, la escucha, la conexión y el  intercambio a dos, donde se está por y con la persona en cada movimiento.

(Fuente foto superior: http://www.cjd-weiterbildung-nrw.de)


Autora: Raquel Soriano Rico. Maestra de Educación Especial en el CEE Vírgen de la Esperanza. Curso inicial de Kinaesthetics 2016.

Vida paralela vs. Vida espiral

Este post está escrito por Hugo Esteban Monge (curso avanzado de Kinaesthetics 2016), y es una interpretación personal de la terminología empleada en Kinaesthetics, aplicada a las diferentes formas de vida posible.  El texto entrecomillado y cursiva está extraido del libro "Kinaesthetics Sistema conceptual", que se entrega al realizar el primer curso básico de Kinaesthetics.

“Las personas disponemos de una infinidad de patrones motores. Pero por diversos motivos, aprendemos a realizar ciertas actividades siguiendo siempre un mismo patrón motor. De este modo limitamos el amplio espectro de posibles movimientos de que disponemos en realidad.” 
¿Acaso, ello no es también aplicable, además de a nuestro movimiento, a casi todos los aspectos de nuestra vida? Aunque no sepamos verlo,¿acaso no debiera ser la vida, un infinito abanico de posibilidades cambiantes?
“Nuestra habitual conservación de dichos patrones motores,  sin adaptarlos a nuevas situaciones, puede resultar perjudicial.”
Siendo el ser humano, como el movimiento, cambiante por naturaleza… ¿Acaso no es esta sutil (¡pero bestial!) limitación de posibles patrones de vida que en realidad existen, que en realidad necesitamos, la que, poco a poco, inconsciente pero continuamente, nos resulta perjudicial (frustración, miedo, hipocresía, infelicidad)?

Patrones de movimiento paralelos
“Con los patrones motores paralelos desplazamos el peso de todas las masas corporales alrededor de ejes paralelos.”
Los patrones paralelos de la vida nos hacen enmarcar todos los elementos de ésta (relaciones, lugar de residencia, vestido, trabajo, ocio…) alrededor de una línea recta, condicionada.
“Los movimientos de transporte (inestables) se realizan en la misma dirección que los movimientos de postura (estables).” 

La voluntad, las aspiraciones, las decisiones propias, son totalmente influenciados por los hábitos culturales, sociales y económicos heredados.
“La gran variedad de direcciones posibles en las que se podrían realizar movimientos de transporte entre las diferentes masas queda infrautilizado.”
Los deseos son totalmente absorbidos por las obligaciones.
Patrones de movimiento espirales
“Con los patrones espirales desplazamos el peso de las masas utilizando la amplitud de los espacios intermedios.”
Los patrones espirales de la vida permiten enmarcar todos los elementos de ésta (relaciones, lugar de residencia, vestido, trabajo, ocio…) desde la amplitud de la espiral, desde nuestra libertad.
“La dirección de los movimientos de transporte no se corresponden únicamente con la dirección de los movimientos de postura.”  
La voluntad, las aspiraciones, nuestra capacidad de decisión, se ven poco condicionados por los hábitos culturales, sociales y económicos heredados.

“Se utilizan todas las direcciones de movimiento existentes para los movimientos de transporte.”
El abanico de opciones, posibilidades y decisiones queda abierto al deseo.
“Por razones de anatomía humana, realizar patrones motores paralelos es mucho más difícil que realizar patrones espirales.“
En el actual paradigma de vida (jerárquico, mecanicista, coercitivo), el patrón de vida espiral es mucho más difícil que el patrón de vida recto…

 
Autor: Hugo Esteban Monge. Terapeuta ocupacional y Postgrado en Psicomotricidad, está especializado en rehabilitación neurológica. Curso avanzado de Kinaesthetics en 2016.


Imágen superior: Cuadro de Friedrich Hundertwasser, arquitecto/pintor/humanista austríaco, que encarnó la lucha artística contra el imperialismo de la línea recta.

Experiencia en un caso de lesión medular


Estoy esperando en el aeropuerto de Madrid para regresar a mi destino Palma de Mallorca y vuelvo de la segunda parte del curso avanzado de Kinaesthetics, y ante el comentario de Mercedes “¿Por qué no escribís vuestras experiencias para compartirlas entre todos?; ¡que malos!”, pues me ha tocado la fibra y he decido no guardarme para mi sola algo tan especial e importante, como ha sido una de tantas vivencias que me aporta mi trabajo; así que ahí os dejo unas líneas con la mayor sencillez y con la esperanza de que nos animemos a entregar lo mejor de nosotros en cada caso que llegue a nuestras manos.

Cuando te encuentras en tu práctica profesional con situaciones que para ti sólo pueden durar unos minutos, pero para la persona implicada duran 24 horas al día el resto de su vida, te das cuenta que cualquier palabra, consejo, técnica o método que conoces puede servir de gran ayuda.

Me plantee que X, quien ha sufrido un accidente de tráfico y como resultado tiene una lesión medular que le afecta, entre otras muchas cosas, a la movilidad, debería mejorar su competencia motriz de las partes de su cuerpo de las cuales tiene control, como son sus brazos, parte superior de su tronco, su cabeza y cuello. Así es que una las actividades que habíamos identificado que requería mucho esfuerzo para ella y para la persona que le asiste, era poner el pañal una vez salía de las sesiones de piscina. Así que aquí empieza la historia...

El problema no era poner el pañal, si no la manera cómo se le ponía, ya que requería mucho esfuerzo físico por parte de quien le asistía y ella (la paciente) no participaba a penas en dicha actividad dadas sus condiciones de disminución de la movilidad por la lesión medular.

Al analizar la situación, encontré muchos factores que intervenían para que la actividad fuera más pesada de lo que yo pensaba debería ser. Una camilla estrecha, baja y estática; un cuidador de estatura alta y una chica con ganas de poder ayudar pero con limitaciones para poder hacerlo. Esta situación la planteé al grupo de compañeros del curso avanzado de Kinaesthetics y junto con Rosmarie y Mercedes fuimos pensando posibles soluciones para mejorar la situación.

El objetivo era mejorar la competencia motriz de X, además de adaptar el entorno donde se debe realizar la actividad y, si fuera posible, mejorar la postura del cuidador mientras le asistía en la puesta del pañal y colocación de prendas de cintura para debajo de X.

He intentado apelar a los conocimientos básicos de ergonomía y a los conceptos de Kinaesthetics  tratados en el curso para trasmitir mi inquietud a X y a su cuidador, y durante unos meses entre los tres fuimos buscando estrategias para mejorar la situación.

De una parte retiramos la camilla de la pared unos centímetros (cambio 1) para darle más espacio a X, ya que es demasiado estrecha y dificultaba los cambios posturales; propuse al cuidador que se sentara (cambio 2) frente a la camilla cuando le fuera a poner el pañal, así como cuando tuviera que ayudar a secarla, quitar el bañador, y girarla para terminar de poner el pañal y el pantalón; ya que todas estas tareas las hacía el de pie. Buscamos una silla con reposabrazos para que X se pudiera apoyar (cambio 3) cuando estaba en decúbito lateral, además de que se podía  apoyar en las piernas del cuidador (cambio 4) estando ella de lado, dándole más seguridad con el contacto. Con esto ganamos mucho a todo nivel.

Ya teníamos todo casi a punto, pero era cuestión de empezar a probar y practicar. Cual fue mi sorpresa, cuando vi que ellos solos con las indicaciones que les había dado ya lo habían empezado a hacer de una manera más fácil e incluso ya lo hacían de manera rutinaria.

El aspecto que más me inquietaba era que cuando le solía poner el pañal, se lo hacía como cuando ella era pequeña, es decir como a un bebé (cogiéndola por las dos piernas y elevándolas para poder pasar el pañal hacia los glúteos), y eso para una terapeuta ocupacional y con conocimientos en ergonomía era un error que no podía dejar pasar. Así que me dispuse a explicarle y a probar con él otras maneras de hacerlo sin que le generara tanto esfuerzo físico; tengo que decir que fue una cosa muy fácil de solucionar dado que el cuidador tuvo un dolor fuerte a nivel lumbar (refirió haberse quedado “enganchado”) por lo que no fue necesario explicar mucho en la importancia de corregir este aspecto.

Pero, aun así, yo no seguía tranquila, porque día a día iba viendo cambios significativos en la movilidad de X a nivel de miembros superiores, tronco superior y mayor fuerza en los brazos y mano izquierda; y mejor aún, ¡veía en sus ojos unas ganas enormes de mejorar y la ilusión que nunca se debe perder de luchar por hacer mejor las cosas!

Seguimos nuestro entrenamiento en la sala de terapia ocupacional y un día les plantee de volver a revisar la manera como podría X participar más en la tarea de poner el pañal y el pantalón después de salir de la sesión de la piscina. El objetivo ahora era más kinaesthético (si me permitís ese adjetivo), pues lo que quería buscar ahora era una participación mayor por parte de X, ya que el tema del entorno y el entrenamiento del cuidador estaba solucionado; así que para ello necesitaba introducirlos en los conceptos como la interacción, masas y espacios intermedios, la organización del peso de modo diferenciado, entre otros.

¡¡A partir de aquí se abrió otra ventana la cual permanece abierta tanto para XXX como para el cuidador y por supuesto para mi!!

No me quiero extender mucho más pero os quiero contar que han habido cambios positivos, pues hemos pasado a que entre ellos ya no haya una interacción unilateral (cambio 5), donde el cuidador movía según sus propias necesidades y X estaba pasiva y no podía hacer nada (no podía ayudar porque ni el entorno, ni la manera de ponerle el pañal y el pantalón permitían que pudiera hacerlo) a una interacción secuencial, ya hay comunicación y participación por parte de X, incluso X le pauta de manera verbal (por ejemplo diciéndole que le dé tiempo para hacer algún movimiento). El cuidador ha bajado el ritmo (cambio 6) que llevaba en cuanto a la velocidad y al tiempo para hacer la actividad, y de esta manera X puede adaptar los movimientos que tiene a nivel de cuello, brazos y una mano; ahora ella puede ayudar y participar en la dirección, velocidad y en algunos momentos la fuerza. Además lo más gratificante es lo que expresa ella de notar ir mejor, a pesar de que su nivel funcional ni su fuerza a mejorado especialmente; sólo se ha reorganizado y ello le permite ser más activa.

En este momento aunque el cuidador es quien debe iniciar y dirigir la actividad y los diversos movimiento que ello requiere,  X puede acompañar y seguir los movimientos desde su tronco superior, brazos, cuello, cabeza y cada vez va siendo más fluido.

Analizando la nueva situación X puede participar más activamente cuando está en decúbito lateral, ya que en esta posición usa mejor sus masas y espacios intermedios (cambio 7) a nivel de cuello y axilas (hombros); y ahora el cuidador no le ayuda desde sus brazos (cambio 8), cosa que le limitaba a ella aún más y de lo que él no era consciente.

Ella, al tener libertad de movimientos en sus brazos y además un apoyo rígido como es el reposabrazos de la silla del cuidador, cuando está de medio lado, le permite también sujetarse y ayudarse para no caer (cambio 9); recordemos que la camilla es estrecha y a pesar de haber ganado algo de espacio entre la pared y la camilla del otro lado no tenemos nada en el otro lado; aquí ahora tiene la piernas del cuidador, quien está sentado asistiéndola; de esta manera también ella se encuentra más segura y al cuidador le disminuye el esfuerzo de tener que aguantarla.

El cuidador actualmente, sólo debe facilitarle el movimiento a X a nivel de las piernas y en alguna ocasión a nivel de la cadera, bien sea para separarle las piernas estando ella en decúbito supino y poner el pañal por la parte de adelante y posteriormente poner en decúbito lateral para acomodar y sujetar el pañal (esto lo debe hacer hacia los dos lados, derecha e izquierda para garantizar que quede bien puesto el pañal); de igual manera debe hacer esto para poner el pantalón.

Creo que ha sido una experiencia muy enriquecedora para mí, pero sobre todo para ellos, dado que tengo la sensación que esta actividad que era liosa, difícil y de mucho esfuerzo, ha pasado a un segundo plano desde que lo hacen de esta manera.

Mi reto final es lograr que X mantenga esa competencia motriz que ha mejorado y que entre ellos se produzca una interacción simultanea-conjunta donde sus movimientos se adapten y ajusten más sin saber quién dirige y quien sigue los movimientos necesarios para algo tan aparentemente sencillo como poner un pañal.
 


Autora: Edith Pérez Hernández. Terapeuta Ocupacional, Especialista en Ergonomía. Curso avanzado de Kinaesthetics 2016.

Nº 1 de El Boletín de Kinaesthetics

Este verano he compilado, en forma de "Boletín", toda la información que se ha publicado en español sobre Kinaesthetics a lo largo del primer semestre de 2016. Incluye tanto los artículos que se han publicado en este blog, como información publicada en Twitter. Incluye también imágenes de los cursos realizados en este tiempo, e información de los próximos cursos abiertos.

Descarga aquí el Nº 1 de El Boletín de Kinaesthetics.

Espero que sea de vuestro interés.


Aprender a prestar ayuda y a reconocer recursos

Saber exactamente qué tipo de ayuda necesita la otra persona no es tarea fácil. Identificar todos los recursos de que dispone la persona (¡por muy afectada que esté!), requiere de una gran sensibilidad y gran competencia de adaptación y de movimiento por parte de la persona que presta la ayuda.

La automatización a la que nos lleva la rutina diaria hace que nuestros movimientos, nuestros patrones de movimientos sean (con frecuencia) "mecánicos", y que, por ejemplo, apliquemos las mismas (o muy similares) transferencias y movilizaciones para todos los pacientes.

Sólo si somos lo suficientemente sensibles para adaptarnos en la interacción con otra persona y ofrecer lo que realmente necesita (ni más, ni menos; acorde a sus necesidades), la ayuda prestada será verdaderamente eficaz y una oportuna oferta de aprendizaje.

Foto: "tomando conciencia del significado de prestar ayuda al otro"; curso inicial; APCA, 2016.

¡No somos objetos: ni las personas a las que atendemos, ni nosotros!

Ya que una de las bases científicas de Kinaesthetics es la Cibernética, comienzo la lectura del libro de uno de "los grandes" de la cibernética: Heinz von Foerster.

Heinz von Foerster (1911-2002) fue científico cibernetista, y su pensamiento se basó en las investigaciones sobre los mecanismos homeostáticos de los sistemas. Su laboratorio, "el laboratorio de computación biológica" (el cual dirigió entre los años 1958-1976), llegó a ser un centro cibernético de excelencia en el que eminentes científicos estrecharon el contacto e investigaron conjuntamente.

Una de las ideas que introdujo fue la distinción entre "máquina trivial" (p.ej. una Nespresso, porque cuando aprietas un botón sabes perfectamente qué es lo que va a ocurrir, y siempre ocurre lo mismo) y "máquina no trivial" (entre las que se encuentra el ser humano, ya que se trata de un sistema cuya respuesta no suele ser predecible y que puede cambiar constantemente respecto a su entorno). Un sistema no trivial tiende a producir respuestas diversificadas que evolucionan constantemente.

En relación a los cuidados asistenciales, el personal asistencial (sanitario, sociosanitario y/o educativo) no debería atender al usuario como una máquina trivial (al cual, por ejemplo, hay que movilizar mediante estrictas técnicas de transferencias) pues todos sabemos que las personas a las que atendemos reaccionan de forma diferente en situaciones diferentes, incluso en diferentes momentos del día. Si "manipulamos" al usuario como a un objeto, nosotros finalmente también nos convertimos en un objeto, en una máquina: en concreto, en una grúa. ¡Pero no somos una grúa! ¡Ni debemos esforzarnos en serlo! Porque tampoco somos una máquina trivial.

Como máquinas no-triviales, capaces de generar respuestas diferentes ante situaciones diferentes (entornos y usuarios diferentes), debemos desarrollar nuestra sensibilidad (para percibir rápida y adecuadamente la información que obtenemos del cuerpo del usuario y de nuestro cuerpo), nuestra capacidad de adaptación ante múltiples y variadas situaciones, y nuestra capacidad para generar dichas variantes de movimiento (las técnicas nos encorsetan, el movimiento creativo nos da más opciones). En definitiva, desarrollar nuestra competencia de movimiento.

En otros post anteriores ya introduje un par de temas sobre Cibernética:
- Los fundamentos teóricos
- Cibernética de segundo orden, sistemas autopoiéticos
- Bases cibernéticas (1): Feedback Control Theory
- Bases cibernéticas (2): el ser humano es una máquina no trivial
- Bases cibernéticas (3): Kinaesthetics y Cibernética

Taller para padres: ¿Cuándo un niño con discapacidad deja de ser un bebé?

Hace unos días fui invitada al "Café para padres" que organizan algunas mamás y papás de niños del Colegio de Educación Especial Jean Piaget.

Lo primero que me gustaría es agradecer a todas las mamás y el papá asistentes su participación. Me sentí muy cómoda entre ellos y todos participaron muy activamente en todas las actividades que fui proponiendo.

Una de las cuestiones más interesantes que emergió fue el plantearse "cuándo un niño con discapacidad deja de ser un bebé". ¡Intenta tú también responder a esta pregunta! ¿Y bien...?

Dos respuestas de las mamás fueron: "cuando ya no pueda cargar con él a la espalda para moverlo" y "mi hijo nunca dejará de ser un bebé para mi". Y ambas respuestas son muy interesantes.

La última me resulta casi familiar, pues es muy habitual en muchas familias. Yo, a mis casi 40 años, sigo siendo "la niña" en mi familia. La que puede resultar más preocupante es dejar de considerarle bebé/niño cuando ya no se puede físicamente con él...

¿Qué ocurre? Todos los padres llevamos a los bebés recién nacidos en los brazos: lo pasamos del regazo al capazo y de la cuna al regazo o al carrito, "en volandas". Y es normal. Ocurre que el nino sano tiene esas y otras muchísimas más oportunidades de aprender a organizar el peso de su cuerpo, por ejemplo cuando está en el suelo y se mueve para alcanzar un objeto atraído por sus llamativos colores o se voltea al escuchar una voz familiar a un lado. ¡Pero el niño con discapacidad motora tiene escasez de oportunidades de aprender! No sólo por que debido a su discapacidad carece de movimientos voluntarios que pueda organizar adecuadamente para alcanzar las metas deseadas, sino también porque para desplazarse, la ayuda que suele recibir sigue siendo la de un bebé recién nacido: ser transportado de un sitio a otro, "en volandas". Por tanto, sin darnos cuenta, le estamos restando oportunidades de aprender a organizar el peso bajo la gravedad.

¿Y cómo organizamos nuestro peso bajo la gravedad? Junto con los papás y mamás hicimos la siguiente actividad: pasarnos de una silla a otra, y observar qué hacemos con nuestro peso. Observamos que cuando nos desplazamos de un sitio a otro, nuestro peso siempre está apoyado en algún sitio (a no ser que nos desplacemos mediante saltos, que entonces sí hay un momento que el peso está en el aire). Nadie es capaz de pasar de una silla a otra directamente sin usar brazos ni piernas, y hacerlo mediante un salto puede ser algo arriesgado.

Ocurre que luego llega esa edad (en la que hace tiempo dejó de ser bebé y puede que incluso niño/a) a la que los progenitores ya no pueden "cargar" en volandas con su peso. Entonces se intenta que apoye los pies y las manos para desplazarse (¡algo que quizá a penas ha hecho hasta entonces!) o se pasa a emplear directamente la grúa.

Fue maravilloso hablar con los papás y mamás sobre estas experiencias tan cotidianas para ellos, y cómo ellos mismos iban identificando situaciones en las que llevaban en volandas a sus hijos y, sobre todo, cómo desarrollaban alternativas que favorecieran el aprendizaje y el desarrollo de sus hijos, así como su propia salud protegiendo su cuerpo de sobrecargas musculares.

Mis conclusiones:
  • Se trata de entender las transferencias no como un trámite para pasar de un sitio a otro, sino como una maravillosa oportunidad para aprender y, por qué no, de pasarlo bien con la otra persona.
  • La idea es tomar conciencia de que no se trata de movilizar al niño, sino de ayudarle a que transfiera su peso de un sitio a otro
  • Y que estas transferencias de peso (de un sitio a otro) se pueden favorecer desde que es un bebé (¡y no empezar cuando nos pesa mucho!)
  • Tomar conciencia de cuándo estamos haciendo demasiado esfuerzo corporal es algo que todos podemos aprender, y es la clave para poder crear y adaptarnos a las situaciones individuales de cada niño en cada momento.

Mapa de Kinaesthetics

https://drive.google.com/open?id=1aV_Edb7i0bk_O1Tc0IGWMUH5yKc&usp=sharing
Para tener una visión global de los sitios por donde voy con mi maleta y mis rotuladores de colores, me he elaborado un mapa en Google Maps, que una vez hecho, me ha parecido interesante compartir.

Esta distribución geográfica se puede ver como un círculo cuyo centro está en Zaragoza, ciudad donde resido (lo cual es lógico), y con un radio de unos 300-360 Km. Esto corresponde a dos hechos.

Kinaesthetics en tu trabajo - serie 3

Hoy publico la 3ª entrega de la Serie de videos sobre "¿Qué aporta Kinaesthetic a tu trabajo?".

Siguiendo con la serie de videos sobre experiencias personales de profesionales sanitarios/educativos con Kinaesthetics, nos hablan en esta ocasión Eva Cirera Serrallonga (Fisioterapeuta de la Unitat d'Estimulació Neurològica, en Barcelona) y Macarena Fernández Valenzuela (Educadora en el CEE L'Arboç, en Mataró).

¡Os transcribo sus palabras!
"Me ha aportado una forma de explorar el movimiento propio y ver cómo las diferentes partes del cuerpo interactúan entre ellas para hacer un movimiento más o menos global. [...] Y cómo de esta forma poder llegar a conocer y explorar el movimiento del que es capaz el otro, y así sacar el mayor partido de sus capacidades.
Además, Kinaesthetics aporta una visión muy especial a nivel de novedad de movimiento, porque muchas veces acostumbramos a hacer el movimiento de la misma forma, y eso rutiniza un poco nuestra vida. Y Kinaesthetics aporta esta posibilidad de movimientos nuevos y de explorar las capacidades de movimiento de cada uno y de esta forma nunca llegar al aburrimiento del movimiento." Eva Cirera Serrallonga.
"Kinaesthetics me ha aportado un montón de cosas positivas, pero sobre todo cómo he aprendido a poder sentir el movimiento en mi cuerpo y cómo esto hace que mi trabajo mejore (son chicos gravemente discapacitados con problemas motrices importantes). Te hace pensar sobre la manera cómo interaccionamos con estos chicos, y te haces muchas preguntas, sobre cómo endenderlos, cómo atender a sus necesidades, sus ganas de hacer; pienso que la propuesta a través del movimiento y de una comunicación no verbal sino con o a través del movimiento nos puede aportar entenderlos mejor. Es una propuesta muy fácil de llevar a cabo, y que da respuestas. Se abre una ventana a una manera de hacer diferente. [...]
Otro factor que también considero importante es el hecho de hacer sentir al niño participar en su vida. ¡Es lo que creo que es más emocionante!" Macarena Fernández Valenzuela.
Accede aquí al vídeo: